Consideraciones para la exposición de presentaciones
Ante todo, debemos tener en cuenta que una diapositiva excesivamente coloreada, lejos de atraer al público produce su rechazo.

El equipo de proyección y el lugar de presentación
Habitualmente para las presentaciones, si es posible, utilizaremos un proyector.
Los equipos de proyección (también conocidos como "cañones") tienen como característica más diferenciadora la luminosidad y nitidez que pueden proporcionar a la proyección.
La nitidez depende de su capacidad en lúmenes: a mayor número de lúmenes, mayor nitidez y mejor visibilidad de los contenidos de las presentaciones en ambientes iluminados.
La iluminación del lugar influye en gran mediad en la calidad de la proyección. Normalmente elegiremos fondos claros en un ambiente iluminado y fondos de colores oscuros para ambientes con poca o nula iluminación.
Combinaciones de colores
La combinación de colores debe permitir una lectura cómoda o agradable del texto. Para fondos claros, se imponen textos coloreados en tonos obscuros y a la inversa.
Además el uso de los colores deberá responder al perfil del público. Lo recomendable sería limitar a tres colores por diapositiva (excluyendo las ilustraciones). Y en la medida de lo posible, que la combinación de los colores resulte adecuada o coherente.
Tipo de fuentes
El uso de la tipografía, que incluye la fuente y el tamaño de la fuente, es fundamental para que el texto sea legible y, en consecuencia, inteligible. La fuente no debe ser tratada como un elemento decorativo, sino como un elemento de comunicación directa.
Podemos utilizarse varios tipos de fuente para las distintas partes de la diapositiva. Aunque deberíamos limitarnos como mucho a tres tipos de fuente por diapositiva y evitar el uso reiterado o excesivo de mayúsculas o formato "Versales", ya que provocará dificultad en la lectura y mayor cansancio en el público.
Inteligibilidad
Nuestras frases no deben ser rebuscadas y los ejemplos que utilicemos deben estar al alcance del entendimiento de quien las escuche. En consecuencia, la sencillez aumenta la claridad de la información que queremos transmitir.
Incluso tratándose de presentaciones que deban llevarse a cabo ante audiencias especializadas en el tema de que se trate, no debemos caer en el uso de un lenguaje complicado.
Cantidad de información
Las presentaciones están pensadas para mostrar información o datos brevemente acerca de un tema, normalmente ante una audiencia más o menos numerosa.
No existe un baremo de la cantidad de información que podemos incluir en nuestras presentaciones. Esto dependerá de lo complejo del tema y del tiempo disponible para exponer las ideas.
En consecuencia, una diapositiva debe contener una idea principal y, en su caso, algunas ideas dependientes de la anterior, que la describen, cuidando siempre de no sobrecargar la diapositiva. Todo aquello que no sea esencial incluir en las diapositivas, formará parte de las notas o de la intervención verbal del orador.